Delirios amarillos, delirios rojos.
Cuerpo soy
amarillos y rojos
amarillos y rojos
arden y se abren poros
arden y se abren rojo.
Estrepitosa caída del que no supo qué hacer.
Delirio
rojo fuego amarillo.
Estrepitosa caída del que no supo dónde estar.
Cuerpo soy
amarillo, rojo.
Arden las manos ceniza
caen desde tus cerros
miradas tiernas
de fundamentos inquisidores
claridad enceguecedora
azul remoto
amarillos cuerpos
rojo cuerpo.
Llama de fuego
llama color
llama que es azul, como tú.
Cuando el vacío se vuelve presencia,
las hojas cantan y las brujas salen.
1 comentario:
Me gustó el ritmo del poema, aunque algo indefinido pues oscila entre la descripción y el simbolismo. De repente es un estilo que intenta innovar fusionando los dos conceptos literarios
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