jueves, 10 de abril de 2008

Por callar.

Suaves tibios lechosos estrujables filudos permanentes etéreos delatores comestibles lamibles eternos juguetones sabios dulces salados infantiles profundos iluminados oscuros coloridos inmensos pesados resbalosos histéricos viejos reflectores acaramelados ásperos fuertes cariñosos inmóviles chupables juiciosos descolgados alados recorridos veloces sonrientes enraizados fértiles transparentes balbuceantes marinos rocosos rellenos contundentes mentirosos fijones estáticos anchos trepadores estoicos graciosos excesivos estrictos congelados frígidos volcánicos perdonables crueles habladores creadores caprichosos metafísicos.


La mujer cochabambina es peligrosa y coqueta, como todo lo bello.

No hay comentarios: